domingo, 27 de junio de 2010

puta adolescencia

Otra noche que tengo que ocultar a mis padres. El anticonceptivo es mi dios. Gracias novio por existir, me haces la vida mas complicada y mas amorosa. Le das sentido. Y nos amamos. Y somos libres. 
Y así de locos somos, que de tanto amor todo puede terminar mal, después del placer, vienen las responsabilidades. 
¿Donde quedo el amor? 














Pero igual, amo tus sabanas, y cada vez que nos encontramos en ellas. 

jueves, 24 de junio de 2010

ç

Me digo a mi misma que todo se resuelve, que no me debe importar.
Y no me importa.
No me importa.
No me importa.

jueves, 17 de junio de 2010

Exacto

Cada vez estoy peor. Me pongo mal por cualquier estupidez, exacto, sin razón. Ya me estoy hartando a mi misma. El problema es la vida: Que si no hago esto, podría morir en cualquier momento, por cualquier motivo. Y que no lo puedo hacer porque si sigo viviendo quedare para la mierda. 
Así que sigo así, entre un si y un no, cuando todo estaba bien y podía llegar a algo, apareció la piedra en el camino con la cual tropecé y me dolió tanto que ni me pude aguantar el dolor. 
Igual siempre fui la idiota de siempre, y lo sigo siendo, hasta madurar. 
Casi, al borde de lo perfecto, pero tubo que llegar la muerte, la duda y el amor para cagarme la vida. Si total son como palomas, vienen, te cagan y se van, sin importarles una mierda que acabas de terminar de lavar el auto. 
Escucho canciones para sentirme aun peor de lo que ya estoy, y ni siquiera se porque lo hago. 
Tengo frió y me siento sucia, adiós para todos ustedes, cuando los necesite, volveré. De todos modos, dependen de mi. 
No se puede leer de verdad un libro sin estar solo. Pero precisamente por esa soledad uno se relaciona de la manera más intima con personas con las que quizá uno no se hubiera encontrado jamás, bien porque están muertas desde hacer siglos o porque hablan idiomas que no entiendes. Y sin embargo se han convertido en tus más íntimos amigos, en tus más sabios consejeros, en los magos que te hipnotizan, las amantes con las que siempre has soñado.
Antonio Muñoz Molina, "El poder de la pluma"