sábado, 25 de septiembre de 2010

La idea es un feliz cumpleaños. Feliz.

No le veo la gracia a festejar cada año el mismo día que naciste. Pero es una buena excusa para gastar plata. No sé bien lo que pienso de los cumpleaños(no sé bien lo que pienso de mi misma). Mi idea de un cumpleaños ideal, seria leer toda la tarde al sol, apoyada en un árbol cercano a un río. Pero de todos modos, necesitaría compañía. 
Siempre llega el momento en que me agarra el bajón. 
Mi cumpleaños tiene que tener algo diferente a todos los días del año. Debe ser especial y resaltar más. Tener algo que lo marque como "fue mi cumple" y recordarlo como algo distinto. De todos modos, el ya ser mi cumpleaños lo cambia todo. Pero, todos los otros días son mis no cumpleaños, y los siento diferentes, porque no son mi cumpleaños. Algunos no cumpleaños se llegan a rescatar, depende de algo grande que los cambie. Sin embargo, siguen siendo no cumpleaños y se juntan en un montón. Mi cumpleaños puede ser uno solo comparado a mis no cumpleaños. No es el mejor día, y tampoco me encanta. Tiene algo especial. O la gente lo hace especial. 
Al fin y al cabo, es mi cumpleaños. Así que, feliz cumple mili y feliz no cumpleaños gente. 

martes, 7 de septiembre de 2010

pensar

Tirarse "bomba", en una especie de nudo, agarrando las piernas con los brazos. Tomo aire, y se zambullo. Salpico ¿A quién? nadie se encontraba allí.  
Magia, o algo parecido. ¡ESTOY VOLANDO! grito abriendo bien los ojos, pero las palabras nacieron extrañas, sin sentido. No importo, siempre que hablaba, cuando lo hacia, nadie lo escuchaba. A veces, para sentirse mejor, le hablaba a la pared. 
Parecía estar seco, mojado en el aire, seco en el agua. 
Ahora podía entender bien a sus compañeros con anteojos, lo veía todo borroso, como a  la mañana, cuando   se despertaba para ir al colegio. 
Grito. Dolor y desesperación al mismo tiempo. No fue el mejor momento para acordarse que no sabia nadar. 
Imágenes, su vida entera, que a pesar de no ser mucha, los años fueron segundos. Segundos llenos de tristes y amargos momentos. Al fin y al cabo, su vida nunca fue demasiado feliz. 
Pero el tiempo era lento, y a pesar de gritar, nadie ayudaba, nadie escuchaba. 


En medio de la charla y el mate, algo faltaba. Tal vez, el silencio de alguien. Preguntaron por él, gritaron su nombre. Nadie iba corriendo feliz de que se acuerden, por lo menos de su  nombre. Nadie con ojos de esperanza por un abrazo. Nadie con respuestas tímidas, pero acciones rápidas. Nadie apareció. 
Buscaron hasta quedarse deshidratados. Solo un niño grito junto a la pileta al ver la imagen que se quedaría en su mente por toda la vida. 
Lo sacaron rápido, llegaron tarde. Si lo hubieran conocido, sabrían su amor por el agua . Pero como tontos, perdieron una vida mas de todas, una pequeña, una inocente. 
Luego lo lloraron, hipócritas. 

sábado, 4 de septiembre de 2010

fondo

cada vez que entro en esta depresión, entro a bañarme. 
si, bañarme. porque el agua lo saca todo. ahí puedo llorar, gritar, cantar, reír, putear, morir, soñar, en fin, ahí puedo hacer todo lo que se me da la gana. 
y me siento mejor. 
el problema es cuando salgo, porque toco el piso y todo vuelve a mi mente. 

No se puede leer de verdad un libro sin estar solo. Pero precisamente por esa soledad uno se relaciona de la manera más intima con personas con las que quizá uno no se hubiera encontrado jamás, bien porque están muertas desde hacer siglos o porque hablan idiomas que no entiendes. Y sin embargo se han convertido en tus más íntimos amigos, en tus más sabios consejeros, en los magos que te hipnotizan, las amantes con las que siempre has soñado.
Antonio Muñoz Molina, "El poder de la pluma"